Admitámoslo, la gente "normal", salvo contadas excepciones, forman un grupo social tan prefabricado como el resto, véase modernos, véase cualquier persona pertenecientes a una subcultura.
Pagar por churruscarse la piel o cincelarse las tetas a golpe de silicona (de gimnasio en el caso de los caballeros) hoy en día entra dentro de "lo normal" pero que queréis que os diga, raro es un rato.
Y que conste, raro no quiere decir malo.
